sábado, 10 de octubre de 2026
Ciudad Valles

19 ANIVERSARIO LUCTUOSO DEL INDIO FACUNDO.

EN RESUMEN

18 DE JULIO DE 2026

Uno de los personajes más entrañables y singulares de Valles del Ayer fue, sin duda, el Indio Facundo. Su vestuario, su música, su canto y su baile lo hacían especial para la gente, quienes aún recuerdan con nostalgia el recorrido que hacía por las colonias de la ciudad, llevando consigo su arte y su alma.

Ernesto Díaz Cadena, conocido como El Indio Facundo, nació el 7 de noviembre de 1922 en el estado de Hidalgo. Su vida estuvo marcada por la adversidad desde muy temprana edad; quedó huérfano y tuvo que vivir bajo el cuidado de un tío que lo maltrataba. A los 14 años decidió dejar su pueblo y buscar un nuevo camino en Tamazunchale.

Perseguido por el infortunio, se trasladó a Reynosa donde intentó labrar su destino. Ahí fue vendedor ambulante y ayudante de panadero, pero el destino parecía resistirse a sonreírle. Fue entonces cuando comenzó a bailar y tocar una pequeña flauta de carrizo, esfuerzo que le permitía ganarse algunos pesos para superar la difícil situación en que vivía.

Finalmente llegó a Ciudad Valles, y en 1966 empezó a ser reconocido en la feria local, donde su tambor y flauta vibraban al ritmo de sus bailes, causando alegría especialmente en los niños. Sin embargo, la felicidad fue efímera. Su esposa Rosa Alvarado perdió la vista y enfermó gravemente, y sin recursos económicos para su tratamiento, falleció a los pocos años. Él también enfermó y partió el 18 de julio de 2007 en su modesta casa de la colonia Palma Sola.

Sus hijos, Silvestre, Gerardo y Mario, recuerdan a un hombre bueno y entregado. Gerardo relata cómo su padre, en Reynosa, tocaba afuera de una tienda llamada El Nuevo Mundo y decía: “No importa que no me paguen, con tal de ver a los niños felices, es mi mejor pago”.

Hoy, el recuerdo del Indio Facundo vive en los corazones de los vallenses. Desde el cielo, su espíritu sigue cantando y bailando eternamente, dejando una huella imborrable de amor, lucha y dedicación.

Fuentes: Gerardo Díaz Alvarado y Prof. Crescencio Martínez Candelario.Cronista municipal

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