Víctor Manuel Trejo
14 de abril de 2026
Lo que antes era proscrito, ahora se vuelve panacea.
Fueron años, cientos de declaraciones de quienes ahora están en el poder, para denunciar el intento de gobiernos neoliberales, para denunciar el peligro inminente de daños diversos e irreversibles al entorno ecológico y se opusieron a la utilización de la técnica llamada fracking para extraer hidrocarburos.
El fracking, o fracturación hidráulica, es una técnica de perforación utilizada para extraer petróleo y gas natural de formaciones rocosas profundas (como la lutita o esquisto) que son demasiado compactas para permitir que los hidrocarburos fluyan por sí solos. De tal suerte se inyecta agua a presión combinada con químicos que fracturan la roca y liberan el gas.

¿Qué es lo que pasa con la utilización de esta técnica?
1.- Se contamina el agua: Se utilizan millones de litros de agua mezclados con químicos tóxicos. Existe un riesgo real de que estos químicos o el propio gas metano se filtren hacia los acuíferos subterráneos que consumen las personas.
2.- De acuerdo a lops expertos, la inyección a alta presión de fluidos en el subsuelo puede desestabilizar fallas geológicas, provocando temblores en zonas donde antes no eran comunes.
3.- Durante la extracción, se producen fugas de metano, un gas de efecto invernadero mucho más potente que el CO2, lo que acelera el cambio climático.
4.- El proceso requiere cantidades enormes de agua dulce, lo que genera conflictos en zonas con escasez hídrica o sequía.
5.- Las comunidades cercanas suelen reportar problemas respiratorios, dermatológicos y otros efectos vinculados a la exposición de compuestos volátiles y el tráfico pesado de la industria.
Este es el riesgo que se corre.
En países diversos, como España, Francia, Alemania, Bulgaria, Austria, Países Bajos, Dinamarca y Nueva Zelanda esta práctica extractiva está prohibida, totalmente en algunos y parcialmente en otros, desde 2011 y aún antes.
En la zona huasteca, hay diversas localizaciones en donde se presume hay gas o hidrocarburos y la población de esas comunidades, indígenas la gran mayoría, se ha manifestado en contra de la utilización de esta técnica de extracción de gas o hidrocarburos.
Las comunidades se han movilizado ante proyectos de “geología compleja” o “compresión hidráulica” que consideran fracking, afectando al menos 367 comunidades indígenas en 17-18 municipios de la región Potosina entre los cuales se cuenta a: Tamazunchale, Matlapa, San Martín Chalchicuautla, Tampacán, Ébano, Tanquian, Tamuín, Tancanhuitz, Coxcatlán.

Xilitla, SLP: Declarado como el primer municipio de la Huasteca Potosina libre de fracking.
Tanlajás, SLP: Cabildo aprobó por unanimidad acta en rechazo al fracking.
Axtla de Terrazas, SLP: Ejido Chimalco se ha destacado por recibir asambleas regionales de más de 4 mil personas en contra de estos proyectos.
San Antonio, SLP: Ejido San Pedro, lugar de foros regionales de resistencia.
Hechas estas precisiones, se ha reavivado el tema, porque ahora el Gobierno de preside Claudia Sheinbaum, ha dado un giro de 180 grados a su negativa a utilizar esta técnica.
La razón que esgrime la mandataria es la que domina su agenda de os últimos meses, La Soberanía, en este caso, la energética.
“Hay nuevas tecnologías que abren la posibilidad de que el agua sea reciclada, y que no se usen químicos tan potentes que son difíciles de reciclar, así como que hay que estar abiertos a estas nuevas tecnologías para fortalecer la soberanía nacional”, ha declarado Sheinbaum Pardo.
Ahora, como por arte de magia, habla de un “fracking sostenible” que no afectará al medio ambiente ni a la población, aunque no se haya oído hablar de esta transformación de la manera de extraer gas.

Así, lo que antes era causa de un daño irreversible, ahora se transforma, bajo el cobijo de la 4T, en la oportunidad de lograr la soberanía energética, lo que antes era casi demoniaco, ahora de transforma, con la “bendición” del autoritarismo guinda en una panacea, casí el maná bíblico.
Por su parte, la población afectada sostiene que el Plan Estratégico de Pemex 2025-2035, no puede pasar por encima del artículo 2 constitucional y el Convenio 169 de la OIT.
“Advertimos que cualquier intento de implementar el fracking en territorios indígenas sin una consulta previa, libre e informada nace con un vicio de origen. La consulta debió ser previa al diseño del proyecto, no un trámite administrativo posterior para validar decisiones centralistas. Las comunidades de la Huasteca manifestamos que no damos consentimiento alguno a este proceso injusto e inhumano”.

No se vale apelar a la “soberanía nacional” para encubrir el uso de la fracturación hidráulica; han manifestado que verdadera soberanía reside en la tierra, el agua, el medio ambiente y su biodiversidad.
La última barrera para evitar un daño extenso y permanente sigue residiendo en las comunidades amenazadas, porque el talante de la presidente con E, no va a variar, van a ir a rajatabla para imponerlo.
Al tiempo…