domingo, 11 de octubre de 2026
OPINION

CUANDO LA MALA EDUCACIÓN CUESTA VIDAS


Víctor Manuel Trejo
11 de marzo de 2026


Ayer por la mañana, la ciudadanía vallense siguió paso a paso el desarrollo de un trágico accidente en uno de los sectores más populosos y en el que este tipo de sucesos son recurrentes.
Una joven mujer perdió la vida al ser embestida por un camión cañero.
Deja en la orfandad a una pequeña.
Así de crudo, así de simple, la vida sigue.
Y de inmediato, la condena inmisericorde de aquellos que son ajenos al hecho, las opiniones, algunas con fundamento, otras con total desconocimiento, pero todas unánimes al pedir que esto no se repita.
La carretera al Ingenio ha sido escenario de muchos accidentes de este tipo, las causas, diversas. Conductores alcoholizados, inexpertos, en fin, variadas y diversas circunstancias que han provocado mucho dolor, lágrimas y en no pocos casos indignación.
Las reacciones en redes sociales, primero de furia en contra del conductor del vehículo protagonista del accidente y después, inevitablemente, en contra de la administración municipal, a quien se acusaba acremente de no cumplir con su responsabilidad de regular la vialidad en esa vía y otros reproches por el estilo, agregando algunos que nada tienen que ver con el accidente, como el cuestionar que para la Fenahuap si hay presupuesto y para la seguridad no, claro tinte político pues.
Pero lo que poco se mencionó es que, si bien, percances de esta naturaleza son muchos a lo largo de los días, una gran parte se debe a la carencia absoluta en muchos casos de una educación vial adecuada y suficiente de quienes conducen un vehículo, cualquiera que este sea, desde bicicletas, motocicletas , autos y camiones.
Desconocemos y lo digo en plural sin temor a equivocarme, las reglas que debemos seguir al conducir un vehículo.
Pero además, la falta de educación cívica es otro factor fundamental, pues cada quien quiere llegar primero a su destino, quiere el carril para él solo, pasar antes que el otro, etc.
Esta prisa en la que vivimos nos autoriza a pisotear el derecho ajeno con tal de lograr nuestro objetivo de llegar a tiempo al trabajo, a la escuela, a la cita médica…porque no tuvimos la previsión de levantarnos temprano y salir con tiempo suficiente para no ir de prisa, sin exponernos nosotros y a los demás, sean éstos automovilistas o transeúntes.
Y eso sucede todos los días, pero es algo que no se ve, no lo notamos hasta que estamos atrapados en un embotellamiento, recordándole su progenitora al que avanza lento o me obstruye el paso.
Y cuando lo notamos o pensamos en ello es porque ya sucedió un percance, algunos, por fortuna, menores, sin nada qué lamentar aparte de las pérdidas materiales.
Pero otros, que enlutan hogares y causan pesar e indignación.
Cierto es que el gobierno tiene obligaciones y es nuestro derecho ciudadano denunciarlo cuando no las cumple, sin embargo, la parte nuestra, la parte ciudadana es materia pendiente.
Nada nos cuesta madrugar para cumplir con nuestros compromisos, conducir con precaución, aprender y respetar los reglamentos.
Eso es educación, buena educación, que cuando no se observa, por desgracia, cuesta vidas, como la de la joven mujer que pereció ayer.
¿Usted qué opina?

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