17 de Agosto de 2026
“¿Qué quieres: rapidez o precisión?”, dice un conocido chascarrillo, un tanto ingenuo, que hemos utilizado o escuchado infinidad de veces.
Lo comento a raíz del incidente ocurrido en Tampico a la mandataria – eso sí con A – Claudia Sheinbaum Pardo, a quien una iracunda ciudadana trató como si fuese un marido llegando de madrugada y con el cuello de la camisa manchado de lápiz labial.
Así de fuerte, le negó el saludo y su nombre a la mandataria con A y de forma escueta, la conminó a que resolviese su problema.
“Tú le debes al pueblo; a mí no me quieres ver la cara” le espetó en la cúspide de su enojo antes de retirarse.
Reclamo duro, seco, grosero, seguramente un momento incómodo para Doña Claudia.
Concluido el desencuentro, los oficiosos investigadores de la autoproclamada Cuarta Transformación, se dieron a la tarea de desfacer el entuerto, frase atribuida a Cervantes, indagando sobre la identidad de la mujer.
Debido al parecido físico que algunos usuarios encontraron entre la manifestante y Magdalena Peraza Guerra, quien fue alcaldesa de Tampico en dos ocasiones y ha ocupado distintos cargos políticos, empezó el bombardeo de descalificaciones y pues resulta… ¡que no se trata de ella!
Se parece, eso sí, de manera notable.
Esta circunstancia nos lleva a reafirmar que entre las aptitudes de una buena parte de los defensores de la causa izquierdista, no se encuentra, precisamente, aplicarse en obtener información certera y comprobable.
Lo importante es reaccionar de inmediato y repetimos: ¿qué quieres, rapidez o precisión?